Resumen biográfico de

Madre María Teresa Guevara

1896-1976Madre María Teresa Guevara

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Nació en Querétaro, México, el 8 de junio de 1896, después de la muerte de su padre, Dr. Pedro Guevara. Su infancia fue austera dominada por el dolor latente que esta muerte causaba a ella y a su madre, Dolores González Jáuregui. Cursó sus primeros estudios en Querétaro pasando luego al Colegio del Sagrado Corazón en Guadalajara. Siempre fue muy buena estudiante pero se dio buena vida haciendo cuanta travesura pudo, con todo, por sus méritos obtuvo la Medalla de Hija de María al finalizar la Escuela Superior.

 

Su vocación a la vida religiosa, sobre la que nunca dudó, se manifestó, desde muy temprana edad, a los siete años, cuando hizo la Primera Comunión el 3 de abril de 1903. Ingresa a la Orden Religiosa del Sagrado Corazón en 1916, a la edad de 20 años, aunque desde los 16 años solicitara entrada que le fue pospuesta por su corta edad y los sucesos de la Revolución Mexicana. Hace su Noviciado y Juvenato, etapas preparatorias a la vida religiosa, de 1916 a 1919, en Chamartín de la Rosa, Madrid. Y el 12 de febrero de 1926 hace su Profesión Religiosa, o votos perpetuos, en Guadalajara, presidida por el Ilmo. Arzobispo Orozco y Jiménez. Fue en una capilla oculta pues ocurría en plena persecución religiosa; a los dos días los revolucionarios echaron a las religiosas del convento teniendo ella que refugiarse junto con su Superiora en una casa particular.

 

Su vida religiosa, cónsona con el carácter internacional de la Orden del Sagrado Corazón, se desarrolla con múltiples cambios de Vicarías o Provincias. Cambió doce veces: cuatro veces volvió a México y tres a la Antillas. En Cuba estuvo a cargo de las Antiguas Alumnas. Llegó al Colegio de Santurce, Puerto Rico el 15 de septiembre de 1931. Aquí ayudó a implantar el proyecto piloto del Departamento de Instrucción Pública del Gobierno de Puerto Rico, para la enseñanza del inglés como asignatura, de primer grado a cuarto año. El proyecto se extendió por tres años y en 1934, tres senadores, entre ellos el Lcdo. Ramos Antonini, visitaron el Colegio y avalaron el éxito del experimento presentándolo a las Cámaras Legislativas como proyecto de ley que autorizara el cambio de la enseñanza del currículo académico del país en español y el inglés como asignatura.

 

La época de los años treinta fue crítica para Puerto Rico. La Hna. Haydeé Vecchini en su libro Las Religiosas del Sagrado Corazón en Puerto Rico nos relata que : en el campo económico el huracán San Ciprián de 1932 arrasó con muchas cosechas, en especial la del tabaco, en la que tenían cifradas tantas esperanzas los agricultores. A ésto se unió la depresión económica, las huelgas de los trabajadores de la caña, seguida de otras huelgas y de quiebras financieras. En el aspecto político, la campaña del Partido Nacionalista Puertorriqueño, dirigido por Don Pedro Albizu Campos, estaba en pleno auge. En 1934 la Universidad de Puerto Rico fue escenario de encuentros violentos entre la policía y los jóvenes universitarios. El sufragio femenino fue ejercido por primera vez en 1932. El Senado y la Cámara se enriquecieron con las aportaciones de las dos primeras mujeres legisladoras: Doña María Luisa Arcelay, elegida representante en la Cámara por el Partido Republicano, y Doña María Martínez Acosta de Pérez Almiroty, senadora por el Partido Liberal. Todos estos acontecimientos contribuyeron a crear un clima favorable para la fundación de un colegio universitario católico para mujeres.”

 

Es así como, la Madre María Teresa Guevara, en 1935 se lanza con gran visión de futuro, junto a otras tres religiosas, y respondiendo a la solicitud de Mons. Edwino Byrne, al proyecto de fundación del College, un centro católico de estudios universitarios para mujeres, hoy Universidad del Sagrado Corazón. Les faltaban las herramientas adecuadas como eran: dinero, biblioteca y títulos académicos. Para subsanar este último requerimiento fue enviada a Fordham University en Nueva York, donde cursó en el término de tres años una Maestría y un Doctorado y produjo una tesis doctoral sobre El Humanismo de San Francisco de Sales. A su regreso, de 1941 al 1950, ocupó el puesto de primera y única Decana de Estudios durante esa década, y se desempeñaba alternadamente como profesora de Literatura, Historia, Psicología y Lenguas Romances. El centro de estudios sufrió los dos primeros años las dificultades de carecer de un edificio propio por lo que se alojaban en el del Pensionado (escuela elemental y secundaria) pero en 1936 iniciaron las obras de construcción del nuevo edificio del College, hoy conocido como edificio San Miguel.

 

Gracias a su sabia gestión, sus dotes intelectuales y celo apostólico se consolidó el Colegio Universitario del Sagrado Corazón con una facultad bien preparada y sólidos programas académicos. El 9 de abril de 1936 el Gobernador Blanton Winship firmó la ley autorizándoles a otorgar el Grado de Bachiller en Artes y en 1938 el Grado de Bachiller en Ciencias. En 1950 vio coronada por el éxito la obra del College al recibir la visita y aprobación de la Comisión Evaluadora de la Middle States Association. El Dr.José Manuel Lázaro, uno de sus mejores colaboradores, la describió así: “Quien desde una posición de autoridad sabe lograr los fines de su cargo y conquistar a la vez el afecto profundo de sus subordinados es ciertamente un espíritu elevado”. En 1946, la clase graduanda le dedica el anuario Pórtico, testimoniando en la dedicatoria, la importancia de su persona en el desarrollo del College:

 

“quien por su filosofía, bondad y consejo

hacen nuestro colegio, su guía e inspiración,

han hecho de nuestro éxito, su éxito.

Sea este anuario una prueba más de

agradecimiento y cariño.”

 

Confiesa que aquellos años, cuando trabajó 18 años corridos en Puerto Rico, fueron muy felices por la oportunidad de tratar, enseñar y querer a tantas estudiantes puertorriqueñas. Así reseña la obra que realizaba:

 

“vimos sembrar los árboles floridos,

vimos crecer sus ramos, con desvelo,

prestando suave sombra, siempre erguidos,

rectos, altivos, cual buscando el cielo”.

 

Entre 1950 y 1970 tuvo dos cortas estancias en Guadalajara donde enseñó a la clase superior, engrupos reducidos de doce estudiantes lo más, logrando prepararlas a fondo. Luego fue profesora de Literatura francesa y española en tres Colleges de Estados Unidos, dos veranos en Omaha y dos en San Diego. Con ello creció su aprecio por un estudiantado variadísimo y por el conjunto también variado que llegó a conocer de las religiosas del Sagrado Corazón. En total fueron 50 años de fidelidad al servicio de la educación de la juventud, estudiantado cuyos nombres, hasta 1969, guardaba escritos en un cuadernillo.

 

Su vida había transcurrido entre el dolor y el gozo. Dolor: el padre que nunca conoció, una salud quebrantada habiendo sufrido dos trepanaciones “en aquellos tiempos”; laAntigua Biblioteca incomunicación con su familia durante el Noviciado a causa de la Primera Guerra Mundial; el no poder ir a Roma para sus Votos Perpetuos a causa de su mala salud; su lucha contra el desánimo cuando fue ella quien a tantos dio aliento; la soledad en sus últimos años en que Dios la fue purificando para el encuentro definitivo. En 1970, cuando la Rvda. Madre Anduze, de Santurce, Puerto Rico, la invita a la inauguración de la Biblioteca que llevaría su nombre, hace su último viaje. Se queda en Puerto Rico desde entonces y en 1971 celebra su Jubileo de Oro de Profesión Religiosa, 59 años en la Sociedad del Sagrado Corazón. Muere en 1976, en “su inolvidable Borinquen” de la que se expresó con júbilo en su poesía Las Moradas:

 

“del pueblo boricua son otros altares

do brilla de Cristo la imagen bendita

por El de mi pecho palpita”.

 

Dejó una secuela de entrañables memorias entre sus exalumnas que celebraron su Pascua el 15 de agosto en la Capilla Universitaria y que la distinguen por su inteligencia, por su efectiva comunicación como profesora, su interés y amor por las estudiantes, su fervorosa vocación religiosa centrada en el Corazón de Jesús. Murió habiendo comprobado la verdad y tratando de vivir su escueta divisa de Profesión: SCIO CUICREDIDI (sé en quién me he confiado).

 

Bibliografía:

Autobiografía de la Madre María Teresa Guevara, 1971

Notas biográficas de la Hna. Ma. Teresa Guevara González, 1976, Hna.Carmina Roselló

Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús en Puerto Rico,2003 ,

Hna. Haydeé Vecchini

Sonia González de Mora

30 de septiembre de 2010